Juan Carlos de Lassé López

Ha colaborado desde hace once años en Grupo Radio Centro como analista de futbol americano. Ingeniero de profesión, jugó futbol americano 10 años como Quarterback en la secundaria, bachillerato y profesional. Por espacio de 5 años fue entrenador asistente de quarterbacks y backfield ofensivo. Colabora desde 1986 como Gerente de Ingeniería de Audio en Grupo Radio Centro.

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Por Juan Carlos de Lassé López.

UNA DE CAL Y UNA DE ARENA:

Hola amigos de 97.7, a ratos parece que el equipo de los Vaqueros está para llegar al juego grande de la postemporada, también a ratos parece que no debería ni siquiera terminar con los suficientes juegos para jugar en el primer fin de semana de Enero próximo, bueno esto es lo que los hechos y resultados dictan a dos jornadas de ver caer el telón de este moribundo 2008. Es poco el trecho existente entre un equipo ganador y un equipo extraordinario, la pequeña diferencia se convierte en una barrera a ratos infranqueable debido, a que lo que separa a un equipo de otro es precisamente saber aprovechar el “momentum” del partido en el cual las cosas salen bien, de estos ratos hay varios a lo largo de un desafío, los estudios lo marcan y normalmente son poco más de dos instantes que pueden ayudar a definir un partido, en ellos hay que hacer o evitar la jugada grande.

Son muchas las organizaciones de la NFL que no verán acción en los juegos de postemporada y sólo basta ver las clasificaciones por división y conferencia y podremos darnos cuenta de cuantos equipos no tienen marca para protagonizar los juegos de Enero, algunos otros ni siquiera cuentan con marca ganadora, por ello ser parte de la elite de miembros líderes de división y clasificados no es cosa fácil, mucho menos contar con una tradición ganadora que haga ganarse la preferencia del respetable para hacerlo un equipo a vencer y favorito de multitudes. Los Vaqueros de Dallas son un equipo a vencer, que si bien hace felices a muchos cuando pierde y es odiado por múltiples fanáticos, también es amado y seguido por millones de fanáticos alrededor del mundo, siendo México su principal bastión después de algunos estados de la Unión Americana.

Últimamente hemos sido testigos auditivos de los triunfos y decepciones que nos narran las crónicas de Víctor Villalba y Luis Pérez, resultando a ratos contradictorio lo que podemos interpretar de los últimos dos encuentros del equipo de la estrella solitaria. Un detalle es que cayeron en los últimos minutos ante los Acereros por sendos errores de ejecución y sin embargo pudieron vencer a los hasta ahora campeones del pasado Súper Tazón con muestras de férrea defensiva y mucha casta y coraje a la ofensiva. Podemos decir que si fueron capaces de juntar más de 15 atrapadas de QB en sus dos últimos juegos, y que los dos mariscales de campo sepultados fueron Ben Roethlisberger y Eli Manning, entonces podríamos decir también que esa defensiva merecería estar en la postemporada, también se puede decir que si se mantuvo a raya a dos de las mejores líneas defensivas de la NFL por más de 7 cuartos, entonces podría decirse además que la ofensiva Vaquera merecería ser ganadora y protagonizar más allá de Diciembre de este año.

Bien por más galardones que se puedan mencionar recordemos también que en este deporte no existen los merecimientos, por tanto es menester, como ya mencionamos ejecutar bien siempre, marcar en la zona de anotación enemiga cuando se debe hacerlo, detener los embates del contrario cuando más crecido esté éste, en fin se debe hacer las jugadas grandes en los momentos más apremiantes, esto por parte de los 22 integrantes de los primeros equipos ofensivo y defensivo. Dallas mostró buenas hechuras y arrestos por casi todo el pasado encuentro ante Gigantes de Nueva York, bueno ahora tiene que hacer lo propio con Baltimore en el último juego de temporada regular del Texas Stadium, además repetirle la dosis a las Águilas de Filadelfia a domicilio para ser dueño total de su destino para estar en la postemporada.

Especialmente deben solucionarse sus problemas internos, los cuales no nos extraña que existan, mucho menos si son generados por la bocota de uno de los más controvertidos jugadores en la historia de la NFL y nos referimos a Terrell Owens. Sabemos que todos los equipos tienen muchos problemas internos, los cuales normalmente se deben solucionar en casa, pero cuando se es un equipo que siempre está en la mira de los medios y siempre se es un equipo a vencer o ganador, suele suceder que las cosas se cuelan para ser muy comentadas por fuera. Repetimos es menester del staff de coacheo y de su entrenador en jefe encontrar la forma de disciplinar al equipo y de evitar tantos dimes y diretes, labor que no es fácil cuando se tienen muchos millones de dólares en unos cuantos protagonistas de ésta radionovela. Jerry Jones ha vendido millones de dólares en artículos de los Vaqueros, especialmente de jerseys y camisetas con los nombres de algunos de los participantes de esta controversia, él debe meditar si realmente vale la pena contratar jugadores controvertidos y problemáticos a cambio de esos millones vendidos, sobre todo que están poniendo en riesgo seguir adelante en la postemporada, ese es el principal motivo de que se cometan errores y se derive en dar una cal y una de arena, pero de que hay equipo y talento no hay duda, sólo hay que aplicar la disciplina, no hay más, luego les platico más mil gracias.

Para cualquier comentario, discrepancia, pregunta o sugerencia al respecto de esta columna, favor de dirigirse al Email: delasse@grc.com.mx

Gracias.


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